Guadalajara

Guadalajara
La Ciudad Luminosa...

miércoles, 12 de agosto de 2009


El día de hoy me desperté tarde: quizás mi cuerpo esté almacenando energía para iniciar un nuevo ciclo escolar (aunque me inclino a pensar que sólo es flojera, jejeje...). No sé cómo se sientan ustedes, pero últimamante he sentido al planeta bastante cambiado. El clima ya no es como antes, el ciclo de las lluvias está muy alterado. Hace algunas semanas me pareció percibir algo con respecto a esto. No sé se sea real, pero de todo modos se los cuento. Me encontraba caminando bajo el sol, allá por la calzada Lázaro Cárdenas, cerca de la Av. López Mateos en esta bella ciudad de Guadalajara, cuando me refugié en la sombra de un pino. Puse mi mano sobre su tronco, tratando de percibir su energía. En eso, siento que me transmite una extraña sensación de tristeza, como de melancolía, algo difícil de explicar, incluso, me pareció percibir en mi mente unas palabras: ya es demasiado tarde, el daño está hecho. Sentí que esas palabras me las transmitía el planeta en general, lo cual lo siento preocupante. Espero que no sea demasiado tarde, porque de lo contrario pobres de nosotros como especie humana. Lo más probable es que, de ser así, el planeta comience desde ahora un ciclo de renovación o de regreso a su anterior estado de equilibrio, lo cual puede significar desastres para los asentamientos humanos, establecidos muchos de ellos sin tomar en cuenta a la Naturaleza. No queda mas que poner nuestro granote de arena (ya no granito), para intentar regresar a actividades que sean amigables con el medio ambiente, como usar las nuevas tecnologías y evitar seguir abusando y contaminando lo que nos rodea. Se los dejo de tarea.

viernes, 12 de junio de 2009

Por fin!!

Próximamente nuevos escritos!

martes, 20 de noviembre de 2007

Respeta al viento

Respeta al viento. Días serenos que invitan a la reflexión, a la pregunta universal que resuelve la existencia, al conocimiento del cómo y porqué de las cosas. Días que han pasado y que envuelven al alma con un fresco abrazo de vida. La luz del otoño que avanza nos muestra el delicado balance de la energía que mueve a nuestro planeta. Voltea al cielo y siente el viento, siente la energía benéfica que te grita a todos tus poros lo maravilloso que eres y la suerte que tienes al participar del acontecimiento que día a día nos muestra la madre naturaleza.

Pero existe otro lado, la cara B de todo esto. Proviene de la misma creación de la naturaleza, pero desafortunadamente le ha pagado con desprecio, dolor y odio. Es el mismo ser humano del que te hablo. Él puede ser como un ángel por sus acciones, pero también puede ser como un demonio. Hace poco, fui testigo de un video en donde se muestra la crueldad con que se trata a los animales que el ser humano “destina” para la obtención de pieles que servirán como adorno de ropa. Es increíble el grado de dolor que se muestra, y más increíble el nivel de insensibilidad que se observa en las personas que se encargan de cometer semejantes actos. No sé si la “gente” que usa ese tipo de pieles sea consciente de lo que provoca al comprar estos artículos. Es el clásico círculo vicioso.

Pero volvamos a asuntos más positivos, nuestro tema principal: la naturaleza. Tengo enfrente de mí a otras manifestaciones de la naturaleza, por supuesto, está de más decir que todo lo que ella hace es muy bello. A todas partes que volteo observo detalles que me maravillan y me hacen sentir más amor de lo que normalmente siento. Amor por sentir, ver, escuchar, saborear y oler, estas manifestaciones de energía que me rodean a cada momento. Son detalles que ninguna persona debe de perderse si de verdad quiere conocer, aprender el sentido de encontrarse en este momento y en este lugar de la existencia. Así que fuera depresiones, fuera amarguras, que los problemas que nunca faltan son nada en comparación del amor que nos rodea. El ser humano, en su totalidad como número, debe aprender a abrir su mente y ser más receptivo ante lo que lo abraza cada día.

Respeta al viento. Y al agua, al fuego, a la tierra. Elementos poderosos que forjan las maravillas de las que estoy hablando. Al final de cuentas, toda la materia es energía que percibimos con nuestros sentidos. El día de hoy un conocido me preguntó: ¿Qué es lo que hace mover a la materia? Es decir, ¿Qué es lo que mueve a las partículas más pequeñas del universo? ¿Existe algo que les da aliento o las anima a moverse? ¿Qué es la vida, en estos términos?. Bueno, le contesté, eso sólo nos dice que todavía hay mucho por descubrir, pero lo que sí es seguro, es que nos seguiremos maravillando entre más sepamos y lleguemos a responder completamente esas preguntas. También le mencioné que se dice que en realidad esas respuestas están dentro de nosotros, en nuestro subconsciente, y que el día que logremos abrir esa caja fuerte, sabremos todas esas cosas. Buen asunto para reflexionar.

Una Escalera y un Camino

Recuerdo que se vienen a la mente

Como un sueño largo tiempo olvidado.

Es una escalera, suspendida en el tiempo, en el vacío, que nadie usa.

Pero que tiene un propósito. Está allí para ser observada; para orientar a los que están perdidos en el camino de la vida. Un camino que parece largo y muy solitario.

Ése camino de asfalto, con extensiones de terrenos vírgenes a su alrededor, en conjunción perfecta con la escalera a su lado. Parece que se complementan, se hablan en voz baja uno a otro. Secretos que sólo ellos saben, que pertenecen a los observadores de esta pareja de elementos nacidos del sueño.

Con un propósito nacido de un impulso conjunto, la escalera y el camino deciden mudarse de paraje, ya no están contentos.

Se mudan a otro espacio virgen, con muchos secretos nuevos que descubrir.

Los secretos son su alimento.

La escalera y el camino se acercan, se palpan, se dicen uno al otro que su existencia sube y camina al mismo tiempo, dentro de la mente de su creador. Son inmutables desde el mismo momento de su nacimiento, y no perecerán.

Son la inspiración del artista que crea belleza con sus manos, con su intelecto. Son las musas que animan al hombre a crear conciencia de evolución.

La reflexión del camino.

jueves, 30 de agosto de 2007


Viento Sereno

La calma de aquí es la tempestad de más allá.

Viento sereno que me susurra al oído y me anuncia su fuerza secreta.

Me avisa y me previene de sus inevitables consecuencias, las que todo el mundo ve pero se niega a reconocer, tan sólo por la absurda necedad del qué dirán.

Por la absurda ceguera del todo está bien.

Viento sereno, no tienes la culpa de las víctimas de la necedad, no te sientas triste.

Colócate encima de mí y desahógate, que para eso nací.

Alzo la mano y descubro que ya estás aquí; entonces cierro los ojos y percibo todo tu poder.

¿Qué dices, ya te vas, tan pronto?

Bien, sólo recuerda que te estaré esperando. Presiento que recibiré tu visita cada vez con más frecuencia.

¿Será eso bueno? Eso, sólo lo sabes tú.

Atte. Ernesto

lunes, 20 de agosto de 2007

Reflexión a bordo del autobús

Reflexión a bordo del autobús

Una pequeña pluma de algún ave flota en el aire, cae lentamente sobre mi pierna. Inconsciente yo del suceso, mis ojos de repente miran a esta inesperada visita a mi persona.

Pequeña pluma, mis ojos se deleitan ante tu belleza, me seduce tu color y la suavidad de tu textura. Delicada e impresionante naturaleza que se hace presente como instrumento para volar por los aires.

Al parecer sólo yo me doy cuenta de su significado, ya que la persona sentada a mi lado se da cuenta de mi embeleso y me mira de una manera extraña.

Pequeña pluma… ¿De dónde vienes? ¿De quién vienes? ¿Cuál es tu intención?

Tu color azul me recuerda los vibrantes ojos de una mujer llena de esperanzas y deseos, de ser acariciada y amada, de ser lleno de vida, de ser.

Te tomo entre mis dedos, delicada, suave y sabiamente.

¿Será la pluma de un ángel? No lo sé, pero la persona sentada a mi lado ha perdido el interés y voltea hacia la calle, hacia unas palomas que caminan sobre el concreto caliente. Su mirada se pierde en ellas…tal vez esté aprendiendo algo.

Atte. Ernesto

lunes, 30 de julio de 2007

¿Dualidad Hombre-Naturaleza?


¿Dualidad Humano-Naturaleza?

Eso es lo que debería ser.

Pero los hechos son otros.

El hombre vive ignorante, irreflexivo, con respecto a las manifestaciones que lo rodean.

Pero el género humano va más allá aún.

No se conforma con ignorar a la naturaleza, sino que además crea un modo de vida agresivo y en su totalidad desequilibrado.

Me refiero a lo que se le denomina machismo.

Desde hace cientos y hasta algunos miles de años, la degradación sistemática de la mujer ha sido la falsa superioridad de otros.

Sin embargo, este proceso parece comenzar a revertirse.

Recientemente leí, en una novela, un tema que me dejó sorprendido.

La mujer.

Menciona algunas sociedades secretas en las que se venera a la mujer como una divinidad. La diosa-creadora de vida, el complemento del hombre, el yin y el yang.

En mi experiencia personal, he observado que la mujer en general se preocupa y atiende más las cuestiones de la naturaleza, a diferencia del hombre.

Creo que como género, hemos estado demasiado ensimismados como para apreciar la belleza, un egocentrismo que actúa como una venda en los ojos.

El día de hoy veo los resultados, con pesar.

Pero aún con esperanza.

Miro al cielo, lo veo de un color opaco, gris-amarillento, un cielo que comienza a parecer común.

Soles rojos.

Ojos rojos.

Pulmones que tosen tratando de liberarse del plomo que los acosan.

Nada que ver con los abundantes cielos azules de mi infancia, y que hoy sólo se asoman cuando una fuerte lluvia arrastra al suelo toda esa porquería.

Pobre suelo.

Pobres de nosotros.

Porque también dependemos del agua.

Creo que habrás experimentado la vivificante sensación que proporciona el agua tibia que resbala por tu piel cuando te bañas, espero que eso no termine.

Como te decía al inicio, aún conservo mis esperanzas.

Veo a los ojos del ser humano, y aún veo deseo de amar.

De amar a todo y a todos.

Aunque no son muchos.

De cada cien personas que veo a los ojos, sólo cinco o diez ostentan esa llama encendida.

De nosotros depende que las futuras generaciones la ostenten.

Dicen por ahí que para que las palabras trasciendan hay que escribirlas.

Pero también hay que comunicarlas, por lo tanto, no nos quedemos callados.

El momento de hablar ha llegado.

P.D.

Muchos se consumen en su soledad, porque no se dan cuenta de lo necesarios que son. No se conocen a ellos mismos. Ni yo me conozco totalmente. Creo que cerraré los ojos un momento, tratando de ver lo que encuentro en mi interior. Tal vez me sorprenda. Te invito a que los cierres también. Después los abres, mirando a tu alrededor. Si ves las cosas distintas, es que has cambiado.

Atte.

Ernesto Macias Rodríguez.