
La felicidad llega en el momento que menos lo esperas…¿O será acaso que siempre ha estado aquí y no siempre nos damos cuenta?
Es increíble cómo la mayoría del tiempo el sistema de “vida” creado por el ser humano nos mantiene con una venda en los ojos. O Diría con muchas vendas en los ojos.
Se dice que desde que nacemos, nos van enseñando a ver la realidad con una serie de matices, como si nos pusieran unos lentes de colores frente a nuestros ojos. Y vamos “aprendiendo” a filtrar que la realidad es una, a pesar lo que nos diga el corazón.
Es en el corazón en donde, de forma sorprendente y nueva tal vez para muchos, reside una especie de percepción especial. Si aprendemos a ponerle atención, nos revelará todos los secretos que han estado guardados por milenios.
¿Cuál será nuestra reacción al darnos cuenta de esta nueva realidad, que en realidad siempre ha sido la REALIDAD? (Valga la macro-redundancia). Debe ser apantallante, y también no podremos creer que en el pasado estuviéramos tan absurdamente ciegos. Y digo en el pasado por decirlo de alguna manera, porque hasta nuestra percepción del tiempo será diferente, algo más allá.
Afortunadamente he visto algunas evidencias de que hay un mayor número de personas que comienzan a cambiar y ya ven algunas de las cosas que son verdaderamente importantes… y actúan en consecuencia. Espero que un día de éstos la balanza se incline del lado de la verdad y logremos cambiar el mundo a un sistema mucho mejor, el nacimiento de una nueva civilización dispuesta a cooperar con todos y a utilizar las fuentes de energía de una forma responsable, coherente, pacífica y benéfica.
¿Se imaginan un estado en el que las preocupaciones, el estrés y el qué dirán pasen a ser algo insignificante? ¿Un estado en donde nos encontremos colmados de sabiduría y amor infinitos, dispuestos a ayudar al otro sin condiciones? Por supuesto que en un mundo así dejarían de existir las fronteras, las necesidades de acaparamiento, desaparecerían las enfermedades y veríamos a los demás seres como iguales, como compañeros de este viaje infinito y……FELIZ.
