Recuerdo que se vienen a la mente
Como un sueño largo tiempo olvidado.
Es una escalera, suspendida en el tiempo, en el vacío, que nadie usa.
Pero que tiene un propósito. Está allí para ser observada; para orientar a los que están perdidos en el camino de la vida. Un camino que parece largo y muy solitario.
Ése camino de asfalto, con extensiones de terrenos vírgenes a su alrededor, en conjunción perfecta con la escalera a su lado. Parece que se complementan, se hablan en voz baja uno a otro. Secretos que sólo ellos saben, que pertenecen a los observadores de esta pareja de elementos nacidos del sueño.
Con un propósito nacido de un impulso conjunto, la escalera y el camino deciden mudarse de paraje, ya no están contentos.
Se mudan a otro espacio virgen, con muchos secretos nuevos que descubrir.
Los secretos son su alimento.
La escalera y el camino se acercan, se palpan, se dicen uno al otro que su existencia sube y camina al mismo tiempo, dentro de la mente de su creador. Son inmutables desde el mismo momento de su nacimiento, y no perecerán.
Son la inspiración del artista que crea belleza con sus manos, con su intelecto. Son las musas que animan al hombre a crear conciencia de evolución.
La reflexión del camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario