Guadalajara

Guadalajara
La Ciudad Luminosa...

viernes, 19 de marzo de 2010

Para animarse un poco...


Surge la noche. La luna
derrama su luz blanca sobre nuestras cabezas, ajena a todo lo que
sucede aquí abajo. La ciudad no duerme. Sucede de todo. Una madre besa
la frente de su hijo antes de ir a dormir. Unos muchachos se toman
unas cervezas en el antro de moda. Un indigente se resigna a dormir
después de otro dia de no comer. Una pareja clandestina se come a
besos en un motel a un costado de la carretera. Una ama de casa
trabaja esta noche soldando componentes electrónicos. La ciudad grita.
Duerme. Goza. Sufre. Pero hay que vivir lo que nos toca. De uno
depende si es bueno o no. La vida es intensa, hay que repasar los
momentos que se fueron, disfrutar el presente, mirar hacia arriba por
lo que vendrá. Siempre surgen imprevistos, errores; alguien ya dijo
que es de sabios aprender de ellos. Desafortunadamente, no podemos
arreglar todo lo que quisiéramos que esta mal, pero hay que poner
nuestro grano de arena. Si movemos conciencias movemos el mundo. Para
empezar, sonríe y expresa lo que sientes a quien quieras. La
sensualidad es la llave del mundo. Te lo puedes comer de un bocado.

jueves, 18 de marzo de 2010

La importancia del Dormir

La importancia del dormir
Todos los seres vivos estamos regidos por ciertos ciclos naturales. El entorno nos influye de diversas maneras: con las estaciones climáticas a lo largo del año, la posición del sol, la temperatura, así como los ciclos de noche y día. Si observamos a las otras especies que nos rodean, incluyendo plantas y animales, podemos encontrar que todas sus actividades, tanto aquellas que podemos palpar como aquéllas que no (los fenómenos químicos que suceden en su interior) están reguladas por este último ciclo.
El tren de vida al que los seres humanos han estado sometidos debido al desarrollo y las necesidades actuales lo han obligado a ya no respetar estos ciclos naturales, como lo es la fase de sueño a lo largo de 24 horas. Se ha demostrado que a ciertas horas durante la noche nuestro organismo secreta ciertas sustancias (hormonas) que renuevan los componentes de las células que resultaron dañados a lo largo del día.
Todos hemos experimentado los efectos de una noche sin sueño: puede presentarse dolor de cabeza, irritabilidad, falta de energía y de ánimo, entre otros. Lo que sucede cuando no dormimos y hacemos actividades durante la noche es que le estamos demandando un consumo de energía mayor a nuestras células, las cuales, por consiguiente, se ven obligadas a respirar cantidades mayores de oxígeno. Esto tiene como consecuencia la generación de radicales libres, los cuales son subproductos derivados de la utilización de éste oxígeno; los radicales libre tienen la capacidad de oxidar componentes celulares, es decir, de dañarlos, y es en éste momento cuando nuestras células y todo nuestro organismo comienza a sufrir. Y lo anterior aunado al hecho de que no se secretan las hormonas protectoras que mencionaba con anterioridad. AL final, con el paso del tiempo, ésta situación puede ser un factor que predisponga a la aparición de enfermedades como el Alzheimer, Parkinson, infartos al corazón, diabetes, etc.
Así es que ya saben, hagamos lo posible por respetar éstos ciclos naturales. Nuestra salud depende en mucho de ello.