
Surge la noche. La luna
derrama su luz blanca sobre nuestras cabezas, ajena a todo lo que
sucede aquí abajo. La ciudad no duerme. Sucede de todo. Una madre besa
la frente de su hijo antes de ir a dormir. Unos muchachos se toman
unas cervezas en el antro de moda. Un indigente se resigna a dormir
después de otro dia de no comer. Una pareja clandestina se come a
besos en un motel a un costado de la carretera. Una ama de casa
trabaja esta noche soldando componentes electrónicos. La ciudad grita.
Duerme. Goza. Sufre. Pero hay que vivir lo que nos toca. De uno
depende si es bueno o no. La vida es intensa, hay que repasar los
momentos que se fueron, disfrutar el presente, mirar hacia arriba por
lo que vendrá. Siempre surgen imprevistos, errores; alguien ya dijo
que es de sabios aprender de ellos. Desafortunadamente, no podemos
arreglar todo lo que quisiéramos que esta mal, pero hay que poner
nuestro grano de arena. Si movemos conciencias movemos el mundo. Para
empezar, sonríe y expresa lo que sientes a quien quieras. La
sensualidad es la llave del mundo. Te lo puedes comer de un bocado.
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